Cuidados
Cuánto ejercicio necesita tu perro según su raza y edad
29 de diciembre de 2025 · 5 min de lectura · Perros

Cuántos minutos por día necesita de verdad, qué cuenta como ejercicio y las señales de que le falta o le sobra. Para departamento y para casa con patio.
"Sacalo a caminar" es un consejo tan general que no sirve.
Un border collie de tres años y un bulldog francés de nueve necesitan cosas distintas, y la diferencia no es de grado: darle a uno lo que necesita el otro le hace mal.
Esta nota tiene los minutos por día, la parte que casi nadie considera —que el cansancio mental rinde más que el físico— y las señales concretas de que estás quedándote corto o pasándote.
Los números
Para un perro adulto y sano. Abajo están los ajustes por edad.
| Tipo de perro | Ejemplos | Por día |
|---|---|---|
| Muy alta energía | Border collie, pastor belga, husky, dálmata | 90 a 120 min |
| Alta energía | Labrador, golden, ovejero, boxer | 60 a 90 min |
| Media | Beagle, cocker, caniche mediano, mestizos medianos | 45 a 60 min |
| Baja | Bulldog francés, pug, shih tzu, basset | 30 a 45 min |
| Gigantes | Gran danés, san bernardo, mastín | 30 a 45 min, suave |
Dos aclaraciones que cambian bastante:
Los gigantes necesitan poco. Parece contradictorio por el tamaño, pero sus articulaciones no toleran el impacto. Caminata tranquila, nada de saltos ni carreras largas.
Los braquicéfalos son un caso aparte. Bulldog, pug, boxer, shih tzu. Su vía respiratoria es corta y no regulan bien la temperatura. En un día de verano porteño, un paseo normal puede ser un golpe de calor. Salidas cortas, temprano o de noche, y si empieza a hacer ruido al respirar o saca mucho la lengua, se termina el paseo.
Ajustes por edad
Cachorro. Hay una regla de referencia bastante usada: cinco minutos por cada mes de edad, dos veces por día. Un cachorro de cuatro meses, veinte minutos por salida. Sus placas de crecimiento están abiertas y el exceso deja secuelas articulares que no se arreglan. Nada de correr al lado de la bici ni de subir y bajar escaleras seguido.
Adulto joven, de 1 a 7 años. Los números de la tabla, completos.
Senior, de 7 en adelante —o desde los 5 en razas gigantes. La cantidad total baja poco; lo que cambia es la intensidad y el reparto. Mejor tres salidas de veinte minutos que una de una hora. El movimiento suave y frecuente es lo que mantiene las articulaciones: un perro mayor que deja de caminar se pone rígido más rápido.
Lo que casi nadie considera
Media hora de olfato cansa más que una hora de caminata.
Olfatear consume una cantidad enorme de recursos mentales. Un perro que camina rápido a tu lado sin poder parar a oler hace ejercicio físico pero vuelve igual de ansioso.
Esto explica algo que desconcierta a mucha gente: perros que salen dos horas por día y siguen destrozando cosas en casa. No les falta cansancio: les falta cansancio mental.
Lo que rinde:
- Paseo de olfateo. Correa larga, ritmo del perro, dejarlo parar todo lo que quiera. Veinte minutos así valen más que cuarenta apurados.
- Comida repartida. En vez del plato, esconder la ración por la casa o usar un dispensador que la suelte de a poco.
- Juguetes de rellenar. Un Kong con alimento húmedo, congelado, ocupa media hora.
- Cinco minutos de entrenamiento. Enseñarle algo nuevo lo deja notablemente cansado.
- Buscar el nombre de los juguetes. "Traé la pelota" con tres objetos distintos.
Departamento: es viable
Un departamento no es un problema en sí. Lo que importa es qué pasa afuera del departamento.
Lo que sí funciona:
- Tres o cuatro salidas repartidas en vez de una larga
- Aprovechar los espacios de suelta que existan cerca, en horarios de poca gente
- Juegos de olfato adentro: son silenciosos y no molestan a los vecinos
- Escalera solo en perros adultos sanos, y de a poco
Lo que hay que cuidar:
- Piso resbaladizo. Porcelanato y flotante son un problema real para las articulaciones. Alfombras o caminos en los recorridos habituales.
- Balcón. Rejas que no dejen pasar la cabeza, y nada apoyado que le sirva para subirse.
- Ascensor. Muchos perros le tienen miedo. Se trabaja de a poco, con premios, sin forzar.
- Vecinos. Un perro que ladra solo casi siempre está aburrido, no maleducado.
Las señales
Le falta ejercicio si:
- Destruye cosas cuando se queda solo
- Ladra sin motivo aparente
- Está inquieto de noche, no se acomoda
- Da vueltas por la casa sin encontrar dónde ponerse
- Se lanza como un resorte apenas ve la correa
- Empezó a subir de peso sin cambiar la comida
Le sobra, o es demasiado intenso, si:
- Se queda atrás en el paseo o quiere volver
- Cojea o le cuesta levantarse al día siguiente
- Jadea mucho más de lo normal y tarda en recuperarse
- Se le ven las almohadillas gastadas o lastimadas
- Se niega a salir
Esa última merece atención: un perro que no quiere salir a pasear casi siempre tiene un motivo físico. Dolor articular, algo en las patas, o un problema de salud. No es vagancia.
Calor: la regla de los cinco segundos
En verano el asfalto llega a temperaturas que queman las almohadillas.
Apoyá el dorso de la mano en el piso y contá hasta cinco. Si no aguantás, tu perro tampoco. Sus almohadillas son resistentes, no ignífugas.
En la ciudad, entre las 11 y las 18 de un día de verano, el asfalto no es transitable. Salidas temprano o después de que baje el sol, sombra siempre que se pueda, y agua encima.
Y una advertencia que se repite todos los veranos por algo: nunca lo dejes en el auto, ni un minuto, ni con la ventanilla baja.
Cuando el paseo sale mal
La mayoría de los perros que se pierden se pierden en un paseo. Un ruido fuerte, un cohete, un perro que lo asusta, y sale corriendo. La correa se suelta o el collar se zafa.
En ese momento sirve una sola cosa: que quien lo encuentre pueda avisarte rápido.
Una chapita con código QR en el collar hace exactamente eso. Quien lo levanta escanea con cualquier celular, ve su nombre y su foto, si toma alguna medicación, y te escribe por WhatsApp con la ubicación desde donde está. Sin instalar nada y sin tener que atender un teléfono desconocido.
¿Le sirve a alguien de tu manada?
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