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Cuidados

Cepillado y muda: cómo cuidar el pelaje según el tipo de pelo

16 de enero de 2026 · 6 min de lectura · Perros

Cepillado y muda: cómo cuidar el pelaje según el tipo de pelo

Cada cuánto cepillar según su pelo, qué cepillo sirve para cada uno y las señales en la piel que conviene mirar mientras lo hacés.

El error más caro del cuidado del pelo es tratarlos a todos igual.

Hay un cepillo que a un golden le viene perfecto y a un caniche le arruina el pelo. Hay razas a las que rapar en verano les hace peor, no mejor. Y hay un momento del cepillado —el mismo, todas las semanas— en el que se detectan la mitad de los problemas de piel antes de que se pongan serios.

Esta nota va por tipo de pelo, porque es lo único que define qué necesita.

Encontrá el suyo

Pelo corto liso — labrador, beagle, boxer, dálmata, la mayoría de los mestizos. Poco enredo, mucha caída de pelo suelto. Una o dos veces por semana.

Doble capa — ovejero, husky, golden, border collie, pomerania. Tienen pelo de guarda arriba y una lanilla densa abajo. Sueltan muchísimo dos veces al año. Dos o tres veces por semana, todos los días en época de muda.

Pelo largo sedoso — yorkshire, shih tzu, setter, afgano. Se enreda con facilidad y los nudos aparecen rápido. Todos los días, o casi.

Rizado o lanoso — caniche, bichón, agua español, muchos "doodles". Prácticamente no sueltan pelo, y por eso mismo el pelo muerto se queda adentro y forma nudos apretados contra la piel. Todos los días, y peluquería cada 6 a 8 semanas.

Pelo duro — schnauzer, fox terrier, west highland. Necesitan stripping, que es arrancar el pelo muerto a mano. Si en vez de eso se corta con máquina, el pelo pierde textura y color con el tiempo. Cepillado dos veces por semana más stripping periódico.

Casi sin pelo — pila argentino, crestado chino. No hay cepillado, hay piel: protector solar en verano y crema hidratante. Se queman de verdad.

El cepillo correcto

Este es el punto donde más plata se tira.

Carda (la placa rectangular con púas finas dobladas). Para doble capa, rizado y pelo largo. Deshace nudos y saca lanilla. Sin apretar — la carda apoyada con fuerza raspa la piel y deja marcas.

Rastrillo deslanador. Para doble capa en muda. Llega a la lanilla sin cortar el pelo de guarda. Es el que hace la diferencia con un ovejero en septiembre.

Guante o cepillo de goma. Para pelo corto. Junta el pelo suelto y de paso les gusta.

Peine metálico. El control final. Si el peine pasa entero, terminaste. Si se traba, ahí quedó un nudo que la carda no sacó.

Cepillo de cerdas. Para dar brillo al final en pelo corto y sedoso. No desenreda.

La que conviene saltear: la cuchilla deshedding tipo Furminator en manos inexpertas corta el pelo de guarda y arruina el manto. Si la usás, muy suave y poco.

Cómo se hace

Por capas, de abajo hacia arriba. Levantás el pelo con una mano y cepillás la capa de abajo. Pasar el cepillo por encima peina la superficie y deja los nudos intactos contra la piel — que es exactamente donde hacen daño.

Siempre a favor del pelo, salvo el deslanador en muda.

Los nudos no se tironean. Se sostiene el pelo con la mano entre el nudo y la piel, y se va deshaciendo desde la punta hacia adentro, de a poco. Si está muy apretado, tijera o peluquería. Tirar duele y hace que odie el cepillo para siempre.

Nunca sobre pelo mojado, sobre todo en rizado: se apelmaza más.

Las zonas que todo el mundo saltea y son justo donde se forman los nudos peores: detrás de las orejas, las axilas, la ingle, la cola y entre los dedos.

Que sea corto y agradable. Cinco minutos por día rinden más que una hora el domingo. Premio al final, siempre.

Lo que se revisa mientras tanto

Esta es la parte que hace que el cepillado valga más de lo que parece. Mientras pasás el cepillo, estás recorriendo todo el cuerpo con las manos. Aprovechalo.

  • Bultos o durezas bajo la piel que no estaban
  • Garrapatas, sobre todo detrás de las orejas, en el cuello y entre los dedos
  • Puntitos negros como pimienta molida: es materia fecal de pulga
  • Zonas rojas, calientes o sin pelo
  • Caspa o piel muy seca
  • Almohadillas partidas o resecas
  • Uñas: si se escuchan contra el piso, están largas
  • Olor raro en las orejas

Mucha gente descubre así un bulto meses antes de lo que lo habría descubierto de otra forma. Es el chequeo semanal más barato que existe.

Las dos mudas

Las razas de doble capa sueltan el manto entero dos veces al año, con el cambio de estación. En Argentina eso cae más o menos en septiembre-octubre y en marzo-abril.

Durante esas semanas: cepillado diario con deslanador, preferentemente afuera. Un baño con secado a fondo ayuda a soltar de una vez lo que ya está por caer.

Si suelta pelo todo el año, en cantidad, y no es época de muda, eso no es normal. Puede ser alimentación, estrés, un problema de tiroides o de piel. Consulta.

Rapar en verano: casi siempre no

Suena lógico y suele ser un error.

En razas de doble capa, ese manto aísla en las dos direcciones: mantiene el calor afuera igual que adentro, y protege la piel del sol. Rapar un ovejero o un husky lo deja más caliente, expuesto a quemaduras, y el pelo muchas veces vuelve a crecer con otra textura, o no vuelve parejo.

Sí se corta en razas de pelo largo que no tienen doble capa —shih tzu, yorkshire— y en rizados, que de hecho lo necesitan.

Siempre se recortan las almohadillas: el pelo entre los dedos junta suciedad, se apelmaza y los hace resbalar.

Los baños

Menos seguido de lo que la gente cree. Cada 4 a 8 semanas para la mayoría. Bañar de más arrastra la grasa natural de la piel y termina generando el problema que se quería evitar.

Champú de perro, siempre. El pH de su piel no es el nuestro; el champú humano les reseca.

Desenredar antes de mojar. Un nudo mojado se convierte en fieltro.

Secar a fondo, sobre todo el doble capa y los pliegues. La humedad que queda adentro es donde arrancan las dermatitis.

Una cosa más

Mientras lo cepillás, tenés la excusa perfecta para sacarle una foto: es cuando está más lindo y más quieto.

Y sirve para algo concreto. La foto que tenés cargada de tu mascota probablemente sea vieja, y un perro cambia bastante de aspecto según la época del año y el último corte. Si alguna vez hay que buscarlo, la foto de hace dos años y quince centímetros de pelo no ayuda.

Tenerla al día es lo más útil que se puede hacer en treinta segundos.

¿Le sirve a alguien de tu manada?

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